domingo, 3 de junio de 2012

Las enfermeras / Marcelo Dughetti



Las enfermeras con sus 
cofias  
y sus chaquetas blancas,
alcohol puro, 
algodón que todo lo cubre, 
vendas que todo lo atan,
barbitúricos
sedantes
un erizo de agujas y fuego
En la comisura de los labios,
pidiendo silencio,
el mismo dedo 
con el que se masturbaban.


Marcelo Dughetti (Villa María, 1970)


En Hospital. Cartografías, Río Cuarto, 2012.

La osamenta del albatros sobre la madera abandonada / Marcelo Dughetti




La osamenta del albatros sobre la madera abandonada.

Aun se puede oler el tabaco
de las pipas sobre los huesos del ala.

En las ventanas
que dan al jardín del infierno
las enfermeras lloran.

El barco se ha encallado  partiendo las  puertas,
las enfermeras lloran,
lloran y se abrazan,
y abrazan al niño que tiembla.

Veintiocho  de octubre,
San Judas se parte.
La enfermeras corren desesperadas hacia la salida
y tapan la grieta de la gran puerta

Marcelo Dughetti (Villa María, 1970)


En Hospital. Cartografías, Río Cuarto, 2012.

martes, 3 de abril de 2012

1976/1990 / Gustavo Roldán



Tras el bolsillo de la camisa
lo escondo y lo alimento
como a un suave animal
una pequeña bestia
sin uñas ni colmillos
pero con odios
a prueba de fuego
del tiempo
de la lluvia
que no quiere olvidar
que si los años pasan
y los muertos siguen muertos
las cenizas
todavía
no han aparecido.


Gustavo Roldán (Saenz Peña, 1935- Buenos Aires, 2012)

En Balada del aullador. Argos. Córdoba, 2011.



domingo, 26 de febrero de 2012

Violencia de lengua / Alexis Comamala


Si es posible
revertir el canto
que es violencia
de lengua

Cuanto se demora la lucha
contra el sol
que es
necesaria entonces

Evitar
que ciertos gorriones
desesperados
beban las últimas gotas

Que no dejen
algunas cenizas
para los peces
sin agua.

Se ahoguen
en la poesía-


Alexis Comamala (Córdoba, 1979 ).

Inedito.

Maggie y milly y molly y mia / Edward Estlin Cummings




maggie y milly y molly y mia
fueron a la playa(a jugar un día)

y maggie descubrió un caracol cuyo canto era
tan dulce que no podía recordar sus problemas,

y milly se hizo amiga de un astro desamparado
cuyos rayos eran cinco dedos lánguidos;

y molly fue cazada por una cosa horrenda
que soplaba burbujas mientras corría por las veredas: y

mia volvió a su casa con una piedra lisa y redonda
tan pequeña como un mundo y tan grande como sola.


Porque cualquier cosa (como un tú o un yo) que perdamos
siempre es a nosotros mismos lo que en el mar encontramos


Edward Estlin Cummings  (Massachusetts 1894- New Hampshire, 1962).

En Poemas. Tres Haches. Buenos Aires

sábado, 25 de febrero de 2012

Vengo a encontrarme con la tierra... / Vicente Luy


Vengo a encontrarme con la tierra.
Y si tengo un poco de miedo
es mi carácter
no es algo nuevo el miedo que te tengo, mujer.
Quizá nunca dé la altura para rey
ni posea la paciencia de mi pueblo, para ser.

Vengo a encontrarme con el cielo
a la salida del cine, o del colegio.
Y si aún al olvidarte te veo
es por miedo.
Sucede que no es poco el odio que te tengo, mujer;
acaso porque tratándose de ser o no ser
al nacer
a mi me faltó tu amor.

Vengo, voy a encontrarme con mi miedo
y si no me averguenza temblar
es, desde luego, por algo nuevo.

Simplemente me siento mar.
Y en realidad, incluso a la eternidad le temo
y no le temo.
Queda el infinito; y lo tendrás.
               


                                                1983-1990. Córdoba.


Vicente Luy (Córdoba, 1961 - Salta, 2012).

En Caricatura de un enfermo de amor. Ediciones Último reino. Buenos Aires,1991.

Razones para escribir / Raúl Gustavo Aguirre

Cazar palabras en el humo
y, como quien ordena sus negocios antes de morir,
ponerlas
en su justo lugar, para que el Otro
(el que no se conforma con nada) una vez más
se engañe con la idea de que todo
por fin quedó aclarado para siempre
y duerma un poco, aunque después
se despierte aterrado
en medio de la noche sin palabras


Raúl Gustavo Aguirre  (Buenos Aires, 1927-1983)


En Poesía argentina: selección del Instituto Torcuato Di Tella. Editorial del Intituto. Buenos Aires, 1963.